Fue la semana anterior cuando nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó de manera categórica que el martes de esta semana presentaría al Poder Legislativo su iniciativa de reforma a la Ley Electoral.
Pero este mismo martes, igual, en su conferencia mañanera, dijo que será hasta mañana cuando la presente, y que aprovecharía el resto del día para darle otra pensadita por si habría que hacerles algunas modificaciones a sus propuestas.
Pero ante la insistencia de los reporteros sobre el tema, la comandanta de las fuerzas armadas de nuestro país adelantó algunas cosillas que, aseguró, ya están plasmadas en el documento que habrá de entregar a los legisladores federales.
En primer lugar, dijo que hay propuestas con las que se podrá impedir la injerencia de la delincuencia organizada en los procesos electorales, lo cual, de ser cierto, sería harto beneficioso para el pueblo mexicano, cree su servilleta.
También habló de la regulación del uso de la Inteligencia Artificial en la promoción de candidatos, así como de la utilización de boots con los que se trata de engañar a la ciudadanía en lo que se refiere a las preferencias.
Todo eso está bien siempre y cuando no se cambie luego de la otra pensadita, misma que, cuando menos al que escribe, le hace pensar que en ella tienen mucho que ver las dirigencias de los partidos aliados de Morena.
Sheinbaum Pardo es una jefa de Estado y como tal tiene el compromiso de actuar con firmeza y seriedad, y si consideramos que lo referente al tema elección puede trastocar otros temas igual de importantes para el desarrollo de México, lo ideal es que sea ella la que lleve mano en las decisiones que se habrán de tomar.
Hacer pactos que comprometan la democracia no abona al control que se requiere para hacer efectiva la tan esperada transformación, y, por el contrario, ponen en riesgo todo aquello que coadyuve a eliminar cualquier posibilidad de regresar a los tiempos que ya nadie quiere repetir.
SECRETO A VOCES: Dicen que pensar es indispensable antes de actuar.