Recientemente en varios medios informativos y portales locales de internet se dio a conocer la noticia de que el H. Ayuntamiento de Tepic remodelará la Plaza Principal, frente a la Catedral; una noticia que, en realidad, no es nueva, pues ya desde algún tiempo las diversas administraciones municipales anunciaron en su momento algo similar, incluso, hasta la posibilidad de un estacionamiento subterráneo bajo esta misma plaza.
En el trienio del entonces presidente municipal de Tepic, Raúl Mejía González (1993-1996) fue cuando se convirtió en zona peatonal los alrededores de la Plaza Principal de este municipio, principalmente en parte de las calles Amado Nervo, Veracruz, Lerdo y Mérida, esta última a la entrada del edificio de la Presidencia Municipal. Igualmente, se reubicaron a lo que hoy se conoce como pasaje México a los comerciantes que tenían sus puestos en los portales alrededor de dicha plaza principal.
En su momento, muchos de los comerciantes establecidos en las inmediaciones de esta plaza, así como algunos de los locatarios del mercado Juan Escutia protestaron aduciendo que convertir en zona peatonal esta parte del Centro Histórico los perjudicaría en sus ventas; sin embargo, no fue así, pues ya con la facilidad de andar caminando por las calles en las que antes circulaban toda clase de vehículos automotrices y de tracción humana, a la mayoría de las personas acostumbradas a ir al centro a realizar diversas compras para su consumo personal vieron y comprobaron que al ser zona peatonal significó más facilidad para realizar sus compras acostumbradas y, desde luego, los locatarios del mercado Juan Escutia también comprobaron que lo que temían no se hizo realidad al ver que la gente seguía acudiendo como siempre.
Al hacerse zona peatonal los alrededores de la plaza principal y esta misma tener algunas modificaciones, también sufrió varios cambios, como el adoquinado de su piso, cambio de vegetación e inclusive, la tala de un pino antiguo el que, supuestamente, tenía varias afecciones precisamente por su antigüedad, aunque después se vio y comprobó que estaba más sano que enfermo este pino que hacía par con otro que aún se conserva ahí.
Así que, pasando ya varios años, era indudable que el deterioro de la plaza remodelada se fuera haciendo más evidente como el desgaste de las fuentes conocidas como de las ranas y la de los delfines, pilas con sus respectivos chorros de agua que constantemente han requerido su manita de gato en cuanto a pintura; las bancas metálicas que, más de una vez se han visto desgastadas, pues hubo un tiempo en que hasta con ladrillos se reforzaron sus patas o sostenes en el piso; un piso que también al paso de los años se ha deteriorado y mucho, pues hoy en día se han presentado varios desniveles, así como el desprendimiento o que se aflojen los adoquines, por lo que en algunas de las zonas de esta plaza no se miran parejos, sino con cierto tipo de desnivel que, si alguien no se fija podría dar un traspié por no estar parejo el piso, el que por cierto, hace algunos años se pintó, pero que ya luce pálido nuevamente. Las bancas metálicas también se han pintado varias veces y arreglado el sostén sobre el piso.
Así que, por lo mismo, la mayor parte de los tepiqueños de ambos sexos ven que sea viable la remodelación de la plaza principal con la conformidad de que se respeten las estructuras como las fuentes, la Columna de la Pacificación y, desde luego, la denominada pérgola en donde se llevan a cabo diversos festivales; también que se respete la vegetación actual y que se incrementen más arbustos y árboles para que den más sombra de la que dan los actuales árboles de ornato ahí existentes.
Sin embargo, y como casi siempre sucede, ya han salido voces disidentes en cuanto a esta pronta remodelación de la plaza principal, pues se vuelve a decir que mientras dure el tiempo de remodelación se va a afectar el comercio establecido, aunque ya se comprobó desde que se convirtió en zona peatonal que no es así, pues lo que se va a remodelar es la plaza dejando el libre tránsito de peatones en los portales de su alrededor; porque si bien ahora alrededor de esta plaza es zona peatonal, aún están los límites marcados de lo que antes fue zona vehicular que marcan lo que anteriormente eran calles y donde empezaba y terminaba la plaza. Por lo que el comercio establecido puede estar tranquilo, pues es obvio que no se verán afectados. Los que sí sufrirán las consecuencias serán los ambulantes.
Sea pues. Vale.