Que todos los que quieran llegar a un cargo de elección popular vayan a las calles a ganarse los votos, pues ya no se permitirá que las dirigencias de los partidos políticos decidan quiénes pueden hacerlo sin ensuciarse los zapatos.
Más o menos en esos términos va la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la iniciativa para la reforma a la Ley Electoral que, según dijo, sería entregada este martes al Poder Legislativo.
Ah, pero también propone menos recursos para los partidos políticos, y también menos recursos para la operatividad del Instituto Nacional Electoral.
Luego entonces, si se combina una cosa con la otra, lo que tendremos será una competencia atascada de inequidad, donde los candidatos pobres no tendrán ninguna oportunidad, a menos que caigan en la tentación de agarrar dinero donde no deben.
Porque una cosa es cierta, que la presidenta en ningún momento ha dicho que pueden perder su registro aquellos partidos o candidatos que sean financiados con dinero de procedencia ilícita.
Lo anterior, aún cuando el Partido Acción Nacional, que por cierto nunca fue convocado a la mesa de recepción de propuestas para la reforma, proponía desde afuera que, una vez detectado que alguien recibió dinero de la delincuencia organizada, de inmediato fuera sacado de la competencia.
Y la propuesta del blanquiazul iba más allá, pues igualmente pedía que, en el caso de los partidos, al incurrir en un delito de este tipo, fueran desaparecidos para siempre.
Ahora sólo falta esperar cómo queda finalmente la iniciativa, pues como se sabe, todavía este martes los jaloneos entre Morena y sus aliados seguían, y todo porque estos últimos no pueden concebir la pérdida de los privilegios que han tenido, a pesar de no tener nada que ofrecer más que votos al interior del mismo Poder Legislativo.
SECRETO A VOCES: Dicen que, sin el Programa de Resultados Preliminares en una elección, los resultados estarán carentes de confianza.