Se dice, y se dice bien que, cuando una luz brilla más es cuando ya se va a apagar; y esto es precisamente lo que está ocurriendo con los Estados Unidos de América, país que, al ver y tal vez comprobar que está perdiendo su hegemonía a nivel casi mundial, ha estado incurriendo a los ataques, intimidaciones y amenazas ante quien se deje. Se ve claramente que le está ocurriendo aquello de que cuando alguien recurre a la violencia es porque ya no tiene argumentos debatibles, por lo que recurre al único resquicio que le queda: la violencia.
Así que, ante lo visto de que algunos países se siguen sintiendo intimidados por el desequilibrado mental de Donald Trump; aunque más bien no es él el peligro a nivel mundial, sino quienes lo manejan que son los grandes armamentistas y laboratorios farmacéuticos de su país, así como empresarios que aplican aquello de que: mientras más tienen, más quieren.
Sin embargo, si esos países que siguen sometiéndose al predominio estadounidense, hay alguien más que constantemente le trata de hacer recordar a los Estados Unidos que no es en verdad el todopoderoso del planeta, y ese alguien es: la Madre Naturaleza; una Naturaleza que, con el pretexto de hacer progresar a la humanidad han luchado en contra de ella a más no poder y más como el magnate Donald Trump y sus congéneres que no creen en el cambio climático a pesar de todas las evidencias de que esa Naturaleza tan cruelmente atacada a diario da muestras de su enfado por el daño ecológico a la que la están sometiendo esa parte de la humanidad que, con tal de obtener las mayores ganancias económicas, no les importa en lo absoluto contaminar arroyos, ríos, mares; así como la devastación ecológica perdiendo flora y fauna haciendo desaparecer bosques y todo tipo de vegetación generando el crecimiento de desiertos que cada vez son más grandes.
Una parte de los Estados Unidos está sufriendo ahora una fuerte nevada que ha paralizado esa parte estadounidense; nevadas que, según los expertos, crecerán cada vez más, aunque haya quien no crea en el cambio climático. El problema es que en estos casos pagan justos por pecadores, pues quienes más afectadas resultan son las poblaciones que sufren esta caída de nieve tan intensa, y otro problema es que la onda gélida no nada más se posa en ese país, sino que se desparrama hacia el sur, es decir, hacia nuestro país, pues ya se informa que varios de las entidades mexicanas colindantes con la frontera sur de los Estados Unidos están soportando temperaturas bajo cero, aunque las nevadas no son, por el momento, tan intensas como en el noreste de los Estados Unidos.
El vecino país del norte no nada más recibe estas nevadas cada año, sino también en otras temporadas sufre de tornados, sequías, inundaciones, incendios forestales, etcétera. Claro que en otras partes del continente americano y otras partes del mundo padecen de estos fenómenos meteorológicos; pero por lo regular de los tornados que se presentan en el centro de los Estados Unidos son únicos y exclusivos, ya que algunos de ellos han desaparecido prácticamente pequeñas poblaciones enteras, así como áreas de otras ciudades más grandes.
Se ha informado que debido a esta tormenta invernal que está azotando a los Estados Unidos se han tenido que cancelar infinidad de vuelos y lo peor es que, varios centenares, si no es que miles de hogares se han quedado sin energía eléctrica; lo que, al parecer, le tiene sin mucho cuidado al gobierno de Donald Trump, preocupado más en sus redadas de inmigrantes, así como la represión y hasta el asesinato de sus mismos ciudadanos que protestan por estas medidas contra los inmigrantes y ahora hasta contra sus propios conciudadanos ya sin importar su color de piel.
Sin embargo, a los gobiernos estadounidenses ni a quienes manejan ese país del norte del continente americano no nada más está en contra de los inmigrantes y de los países que ya no se están sometiendo tan fácilmente a sus dictados a nivel mundial, sino que también les estorba para sus aviesos fines la misma Naturaleza, a la que atacan constantemente ideando cómo desviar tormentas bombardeando nubes; aunque contra los sismos o terremotos de gran magnitud en su propio país no podrán hacer nada, pues la Naturaleza hará lo suyo para protegerse.
Tanta es la soberbia del gobierno gringo actual que no piensa en que todo imperio se hace, tiene su auge y su propia caída irremediablemente y, los USA ya están cayendo, lo quieran o no sus propios gobernantes.
Sea pues. Vale.