Opinión

CLAVE SECRETA: LA MESA 41

Ramón Vargas

Lunes 2 de Noviembre de 2026

Hay una mesa que se ubica por la calle Abasolo de la capital nayarita, casi esquina con la avenida México, donde se sirve un café que huele bien y sabe mejor. Para mayor seña, está en una de las sucursales del famoso café Diligencias, en las que el mero patrón es el buen amigo Juan Rentería.

La mesa a que hago referencia ha sido bautizada como la mesa 41, seguramente por alguien que duda de la virilidad de los que en ellas toman la delicioso bebida, o posiblemente de la suya, pues nadie me quita la idea que se trata de uno de los que ahí de vez en cuando ocupa un lugar.

Mis amables lectores a lo mejor pueden considerar que esta vez lo que hice fue abordar un tema baladí en este espacio donde regularmente escribo, pero para mí no lo es y les voy a decir porqué. En esa mesa, donde he de decir que también existe la posibilidad que el número que le fue asignado es porque no faltan los que se acercan para dar rienda suelta a su gusto por imitar joterías, caen de todo tipo de personas, en su mayoría las que tienen que ver con los medios informativos.

Entre ellos, y ellas, ocasionalmente, hay quienes entre sorbo y sorbo derrochan su ignorancia, y otros, los menos, que derraman sabiduría. Tampoco faltan los que sueltan amarguras, tristezas y hasta algo de veneno, con la inocultable intención de ver si hay quienes se atreven a degustarlo. Hay pues buenos y malos, pero todos siempre dispuestos a sonreír para dejar en claro que la mesa tiene magia. ¿Y por qué tiene magia? Pues porque ahí se aprende con mucha facilidad lo que es la vida, pues al tener de todo, como en las farmacias de antes, cada cual sabe a qué atenerse cuando llega a sentarse en el mágico lugar.

Estás líneas se fueron de mi mente a mis dedos precisamente el Día de Muertos, que es, desde mi humilde punto de vista, el día en que al visitar panteones, debemos darle mayor importancia a la vida, y más sentido a la forma de vivir.

Secreto a voces: Dicen que hay mesas para tomar café y para consumir alimentos, y algunas más, para comer personas.