Lamentable y triste noticia de dio a conocer en varios portales de internet en donde se informa el fallecimiento de un joven de apenas 16 años de edad que había recibido impactos de bala durante una persecución en donde el vehículo en que viajaba este jovencito, en compañía de otras tres personas hizo caso omiso a la señal de detenerse que le hacía una patrulla de la policía estatal en Tepic, Nayarit.
En su momento se informó que en estos hechos que sucedieron en el Infonavit Los Fresnos, por la calle Ixtlán, en días pasados, también había resultado herido otro jovencito; pero el de más gravedad fue el que murió el pasado jueves 08 del presente mes de octubre.
En descargo de esta agresión, oficialmente se informó que el automóvil en donde viajaban los cuatro jóvenes no se había detenido al momento de marcarles el alto, acelerando aún más la marcha y que, supuestamente se habían oído disparos desde este auto en aparente huida, por lo que los policías estatales no tuvieron más remedio que repeler esa supuesta agresión con disparos.
Sin embargo, varias versiones señalan que los jóvenes baleados no portaban armas de fuego, sino que su error fue no haberse detenido cuando se les indicó hacerlo; y, además, ahora los familiares piden justicia por el mal actuar de los elementos policíacos, porque también han surgido versiones de testigos que afirman que los jovencitos del auto baleado jamás emitieron ningún disparo.
El problema es que, oficialmente se apoyó la versión de los elementos policíacos dándoles la razón de que habían repelido una agresión a tiros al no tener otra opción.
Y esto es lo que más perjudica a las diversas corporaciones policiacas, así como de fuerzas armadas, Marina y Guardia Nacional cuando se ven envueltos en casos similares en las que posteriormente se aclara que los vehículos balaceados al ir persiguiéndolos, quienes iban a bordo eran familias sin armas y, en donde también lamentablemente muchas de las víctimas por este mal actuar de los elementos de seguridad, han sido, en muchos de estos casos, menores de edad; es que, al apoyar la versión o pretexto de haber tenido que disparar al no haber otra opción, hacen que los elementos en cuestión se vuelvan en determinado momento a ser más agresivos sin excusa ni pretexto al sentirse protegidos en todos los términos por sus jefes.
Esto de que un automóvil que no hace caso y cuyo conductor prefiere mejor retirarse no es el único, porque a nivel nacional se han documentado varios casos similares tanto en zonas urbanas como en carreteras, sobre todo en retenes policíacos o militares y, hasta en retenes con gente armada que no pertenece a ninguna corporación policíaca o de las fuerzas armadas de ningún tipo.
Ya tiene tiempo en que se ha informado de retenes en calles y avenidas, pero más en carreteras en donde quienes los llevan a cabo son personas armadas en donde en algunos casos portan uniformes de diversas corporaciones de seguridad que son clonados, es decir, que son asaltantes o personas pertenecientes a grupos del llamado crimen organizado que aprovechan la inseguridad e impunidad tan imperante en estos días en donde no existe una vigilancia adecuada, para despojar a quienes van a bordo de unidades automotrices tanto de sus pertenencias como de sus mismos vehículos.
Así que, tal vez sea por esto, de no saber si son elementos policíacos verdaderos o falsos, por lo que algunas personas deciden no detenerse, resultandos hechos como en que se narra en cuestión; porque también se ha documentado sobre abusos policíacos no nada más de elementos falsos, sino de oficiales que, maltratan a la gente y más, cuando esta les reclama derechos y obligaciones de ambas partes.
Hay varios casos emblemáticos de agresiones a vehículos familiares que, al no detenerse en un retén fueron balaceados por los elementos del orden, como uno que sucedió en el estado de Tamaulipas en abril de 2010, en una carretera de Nuevo Laredo, cuando elementos del ejército dispararon a una camioneta en donde viajaba una familia falleciendo dos niños de 5 y 9 años de edad, en donde inicialmente las autoridades culparon de este hecho a un fuego cruzado.
En agosto de 2026, una familia proveniente de Nayarit fue agredida a balazos en un falso retén montado por civiles armados en la autopista, Benito Juárez en las inmediaciones de Pericos, Sinaloa; el padre de familia de 44 años de edad resultó muerto en el tiroteo que se desató al no detenerse y dos menores de edad resultaron heridos.
Sea pues. Vale.