Tepic//Ramón Vargas.-
Al dejar solo a Rubén Rocha Moya, se deja en evidencia que los de Morena ya no lo considera tan inocente como antes decían. Pero aún así siguen empeñados en no actuar en su contra, ni contra ningún otro cuadro de su partido señalado por actos de corrupción porque saben que todos los hilos llevan a Palenque, y no están dispuesto a permitir que se toque al responsable de una política de abrazos y no balazos, que no únicamente dejó cientos de muertos en el gobierno anterior, sino también la prueba que había colusión con el crimen organizado.
La declaración es de la presidenta del PRI en Nayarit, Sofía Bautista Zambrano, quien dijo que a Andy López Beltrán seguramente le espera lo que a Rocha Moya, dado que hay infinidad de pruebas que demuestran su culpabilidad por la comisión de diversos delitos que merecen ser castigados con la cárcel. Pero con el hijo del ex presidente López Obrador no será tan fácil el deslinde del gobierno ni de su partido, porque está de por medio el futuro de su movimiento, que aunque quieran ocultarlo, está lleno de podredumbre.
A Andy lo han defendido hasta con el mismo Estado, pero la justicia, aunque tarde, siempre llega, vaticinó la dirigente del tricolor. A Bautista Zambrano se le preguntó cómo se puede confiar de nuevo en el PRI cuando en su pasado también tuvo cuadros que incurrieron en actos de corrupción y fueron cómplices y socios de la delincuencia organizada, y su respuesta fue la siguiente: La diferencia entre nosotros y los de Morena es que los culpables sí fueron detenidos. Varios no fueron detenidos porque antes no se tenían las pruebas suficientes contra ellos, pero como sabían que con el PRI la justicia los alcanzaría, pues se fueron a Morena para cubrirse con el manto de la impunidad.
El Revolucionario Institucional en ningún momento ha negado sus errores, pero lo que sí está claro es que se trata de un partido que sí sabe gobernar, y que lo que no quiere es que los errores se repitan, añadió la líder priísta.
Para concluir, subrayó que depende de los partidos políticos que no sean postulados cuadros sobre los que recaiga la sospecha de nexos con el crimen organizado, precisamente para que no se repita lo que hoy se está viviendo, y a las autoridades electores les corresponde ser cuidadosas para que ninguno que no merezca ocupar un cargo de gobierno o de representación se les vuelva a colar, abundó.