Tepic

LEGISLAR PARA EL PUEBLO, PROPONE LA DIPUTADA PAOLA VARGAS

Miércoles 19 de Agosto de 2026

Tepic//Ramón Vargas.-

La diputada Paola Vargas Arciniega, quien representa al Partido Revolucionario Institucional en el Congreso local, propuso que, en el año que le queda en funciones a la actual legislatura, sus integrantes se preocupen, sobre todo, a legislar para beneficios del pueblo de Nayarit.

En su mensaje, durante la sesión de apertura del primer periodo ordinario de sesiones, correspondiente al tercer año de ejercicio constitucional, la legisladora hizo un recuento de lo que se ha hecho en el Parlamento nayarita, pero también y puntualmente, de lo que se ha dejado de hacer.

Una vez que hizo las precisiones correspondientes, conminó a sus compañeras y compañeros pertenecientes a las diferentes fracciones parlamentarias, a trabajar sin enfocarse en intereses de tipo partidista, y sin clasificar las iniciativas por su origen, pero sí por la importancia que tienen para dar soluciones a las demandas de quienes habitan el territorio nayarita.

A continuación se muestra textual su intervención, misma que a juicio de varios de sus compañeros, no tiene desperdicio.

Compañeras y compañeros diputados: Hoy iniciamos el tercer año de ejercicio constitucional de esta Legislatura el ultimo.. ¡Todavía nos queda un año! Este momento nos obliga a hacer un balance de lo que hemos hecho, de lo que hemos detenido, de lo que hemos permitido y, sobre todo, de lo que sigue esperando respuesta. A estas alturas ya no podemos solamente hablar de lo que queremos hacer Tenemos que responder por lo que hemos hecho.

Empiezo por los números: Durante esta Legislatura se han presentado 351 iniciativas y proposiciones. De ellas, 209 continúan en estudio. En resumen, 6 de cada 10 siguen pendientes Si desglosamos este dato, tenemos que, el el Poder Ejecutivo presentó 58 iniciativas y 51 fueron resueltas... en tanto que, las diputadas y los diputados presentamos 265 y solamente 65 llegaron a una resolución. El contraste queda muy claro. Este Congreso ha sido eficiente para atender las propuestas del Ejecutivo, pero hay pasividad para resolver el trabajo de sus propios integrantes. Y hay algo que se suma a esto una mayoría que renunció a escuchar, a discutir y me atrevo a decir que renunció a decidir con libertad.

La agenda federal también ha ocupado una parte importante de nuestros trabajos. Hemos aprobado 28 minutas de reformas a la Constitución General. Atenderlas es nuestra obligación. Pero ser Congreso local no significa ser solamente una oficina de trámite. Tenemos la responsabilidad de analizar, debatir y fijar una posición frente a las consecuencias que cada reforma tiene para nuestro estado y para el país. Yo he votado en contra cuando he considerado que una reforma debilita instituciones, concentra poder o afecta los equilibrios democráticos. Y también he acompañado y acompañaré, sin reservas, aquello que beneficie a Nayarit. Así entiendo yo, el ser oposición No se trata de decir que no a todo. Se trata de no decir que sí cuando nuestra conciencia, la ley o el interés de la gente nos dicen lo contrario. Soy diputada del PRI y asumo con MUCHA responsabilidad esta representación Pero también tengo claro que ningún partido está por encima de la gente. Por eso preocupa que mientras algunas reformas federales se procesaron con enorme rapidez, aquí continúen esperando temas que nacieron de problemas muy concretos de los nayaritas. Salud mental. Derechos de las personas mayores. Protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos digitales o Seguridad pública o Fortalecimiento de nuestros municipios etc

El origen de una iniciativa nunca debería determinar su destino. Su utilidad para la gente, sí. Eso debe ser uno de los principales compromisos de este último año: volver a poner los asuntos de Nayarit en el centro del Congreso. Este congreso la 34 Legislatura, no puede vivir de espaldas a la calle

He recorrido colonias de Tepic. He entrado a las casas. He escuchado a familias que pasan días sin agua; vecinos que viven entre drenajes colapsados, calles destruidas y luminarias apagadas; personas que sienten que la seguridad preventiva simplemente no existe Estos son los problemas que todos los días entran a las casas de la gente. ¡Hoy ya no va eso de culpar al pasado! quien gobierna debe hacerse responsable de los resultados. Recibir de la ciudadanía la oportunidad de ocupar un cargo público, vale muchísimo Recibir una segunda oportunidad debería obligarnos todavía más hay alcaldes que no lo entendieron así. Por eso resulta lamentable cuando el poder termina alejando a quienes prometieron estar cerca, cuando la soberbia sustituye a la escucha y cuando un cargo comienza a utilizarse pensando más en el siguiente puesto que en la responsabilidad presente.

El proceso electoral de 2027 se acerca y sería ingenuo fingir que no está influyendo ya en la vida pública. Existen procedimientos ante las autoridades electorales por posibles actos anticipados, promoción personalizada y eventual uso indebido de recursos públicos... Corresponderá a las instituciones determinar responsabilidades. A nosotros nos corresponde algo elemental: exigir que ningún servidor público utilice su cargo, personal de gobierno o dinero de la gente para construir una ventaja electoral Los recursos públicos son para resolver problemas públicos, no para financiar aspiraciones personales.

Diputadas y diputados No llegamos a este último tramo para administrar el tiempo que falta. Llegamos para resolver lo que todavía podemos resolver. Propongo que este último año tenga compromisos concretos y verificables: Que hagamos público y atendamos el rezago legislativo. Que establezcamos una ruta para dictaminar las iniciativas sustantivas que siguen pendientes. Que fortalezcamos nuestra responsabilidad de fiscalización frente al cierre de los gobiernos municipales y el avance de la administración estatal. Y que vigilemos con firmeza el uso de los recursos públicos frente al proceso electoral que se aproxima.
En lo personal, este Congreso me ha enseñado que representar no significa ocupar una curul. Significa saber para qué se ocupa. He aprendido que algunas veces estaremos de acuerdo y otras profundamente en desacuerdo. Que habrá votos fáciles y otros que tendrán un costo político. Pero al final, cada uno tendrá que responder por sus decisiones. Les invito a que, cuando termine esta legislatura no midamos nuestro trabajo solamente por el número de iniciativas que presentamos, las veces que subimos a tribuna o los votos emitidos Qué la vara para medir, sea el poder ver a la gente a los ojos y saber que fuimos congruentes con aquello que venimos a representar. Que cuando tuvimos que acompañar, acompañamos. Que cuando tuvimos que señalar, señalamos. Y que cuando tuvimos que votar en contra, no tuvimos miedo de hacerlo. Nos queda un año. Un año para corregir prioridades, para recuperar la autonomía y la voz de este Congreso. Un año para resolver pendientes y para demostrar que la confianza de la ciudadanía todavía puede honrarse con trabajo, congruencia y resultados. Y cuando llegue el momento de concluir esta Legislatura, que sean los hechos —y no nuestros discursos— los que digan si estuvimos a la altura.