El tratado de extradición que tiene México con los Estados Unidos de América (EUA), en cierta forma es una forma de sumisión hacia el país vecino del norte, pues con el hecho de enviar delincuentes mexicanos que jamás han delinquido en aquel país es algo que no debe de ser.
Se dice que, tanto Joaquín (el Chapo) Guzmán Loera e Ismael (Mayo) Zambada García, jamás habían pisado suelo norteamericano hasta antes de ser trasladados hacia aquella nación del norte del continente americano, por lo que se podría considerar una incongruencia el que estén purgando una pena en un país en donde jamás cometieron delito alguno. Si delinquieron de alguna forma esto probablemente lo hicieron en México, pero nunca allá en los EUA.
Tal vez la defensa de estos señores no tomó eso en cuenta y, además, alegar que con su detención y extradición a un país extranjero existe una incongruencia ante lo que es uno de los principales sistemas que aplican los mismos estadounidenses: la economía de mercado.
El gobierno gringo toma como pretexto que los ahora presos en su país y señalados como narcotraficantes enviaban drogas hacia su país; sin embargo, no está comprobado que lo hayan hecho en forma personal, es decir, que tanto el Chapo como el Mayo en forma personal hayan llevado personalmente algún producto considerado como dañino hasta la frontera con ese país y menos que ellos mismos lo hayan vendido o distribuido entre todos esos miles de drogadictos estadounidenses que se dice, cada día se incrementan más y más.
Suponiendo que algún o algunos productos considerados como drogas o estupefacientes los considerados como capos de la droga en México los vendieran, se entiende que lo que hacían era un negocio de compra-venta y viceversa y, si quienes les compraban sus productos era para enviarlos hacia los EUA, pues ahí no se podría considerar como culpables a dichos capos debido a que, lo único que hacían era vender y, el destino que le dieran los compradores, pues ya no era cosa que les concerniera a quienes se considera como capos de la droga.
Ahora cuando se dio a conocer la sentencia de cadena perpetua al Mayo Zambada en una corte estadounidense, se dice que envió una carta a dicha corte gringa y que hizo una declaración ante el juez reconociendo que hizo mal; tala vez no arrepentido, pero si consciente de que no había actuado bien, pero no en los EUA, sino en México, por lo que ya fuera la defensa del Mayo o él mismo, debió aclararle al juez estadounidense que él jamás había delinquido en suelo americano, por lo que no tenía por qué ser juzgado en ese país, pues si algún delito hubiera cometido, lo había hecho en México vendiendo y tal vez produciendo un producto del que sus compradores aplicaban algo tan simple y sencillo y muy conocido en la ley de mercado: aplicar la ley de la oferta y la demanda; pero jamás haber hecho esto en los EUA.
Así que, esto de la ley de la oferta y la demanda se entiende que hay productos considerados, por ser ilegales, como drogas o estupefacientes que se ofertan no nada más por mexicanos, sino también por productores de estas materias de varios países en el mundo; se ofertan ¿hacia dónde? Pues precisamente hacia donde existe una gran demanda que son los mismos EUA, en donde su gobierno culpa a los productores de drogas y estupefacientes de otros países de ser los culpables de tanta drogadicción entre una gran mayoría de ciudadanos estadounidenses de todos los niveles y estratos sociales; pero que no hace nada para prevenir y erradicar en lo posible tanta afición a las drogas.
Según algunos analistas serios, afirman que los gobiernos estadounidenses no hacen prácticamente nada para prevenir y erradicar tanta drogadicción en su propio país, se debe precisamente porque hay muchos millones de dólares de por medio de ganancia no solamente para las pandillas que distribuyen todo tipo de drogas en las calles de casi o todas las ciudades de aquel país, sino también para los mismos gobiernos gringos; aparte de considerar esto de sus ciudadanos recurran a diversos tipos de drogas, sobre todo los jóvenes, pues así es una forma de tenerlos más idiotizados para que piensen o no pongan atención en las atrocidades que cometen sus gobernantes no nada más en otros países, sino dentro de los mismos EUA.
Cuando surgió el tema del Mayo Zambada, se puso énfasis en una entrevista que le dio al destacado y bien recordado periodista, Julio Sherer García, cuando afirmó el Mayo: si yo caigo las cosas van a seguir igual.
Sea pues. Vale.