Opinión

CLAVE SECRETA: FUEGO CRUZADO

Ramón Vargas

Viernes 10 de Julio de 2026

Antes de dejar el cargo como fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero exigió al gobierno de los Estados Unidos que informara sobre la forma en que se efectuó el operativo que culminó con la detención del capo Ismael El Mayo Zambada, y criticó que no se detuviera al piloto de la aeronave donde fue traslado este delincuente hacia el país vecino.

Todo fue irregular y por lo tanto violatorio a los acuerdos por los que tiene que respetarse la soberanía nacional, dijo en ese entonces el ex funcionario, y al marcharse le dejó a la actual fiscal la tarea de obligar a que se deslinden responsabilidades, toda vez que para el gobierno de México es inadmisible que haya injerencia extranjera en el territorio mexicano.

Hasta aquí todo bien, pues cierto es que no se puede hacer lo que no está permitido, pero ahora nos salieron con una novedad que echa por tierra todo ese afán de hacernos respetar.

Fue precisamente en la conferencia mañanera ofrecida este jueves por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que salió a relucir que el piloto de la citada aeronave fue detenido, y entregado recientemente a las autoridades de los gringos.

Los cuestionamientos hacia la jefa de la Nación fueron duros, pues entre otras cosas le preguntaron por qué se entregó al piloto, cuando nadie más que él podía informar con detalles cómo ocurrió lo que el gobierno mexicano ha señalado como el secuestro de El Mayo .

Sheinbaum Pardo no supo que contestar, y sólo atinó a decir que corresponde a la fiscal informar sobre lo que ha pasado en este caso que, por cierto, deja en entredicho la férrea defensa que la misma presidenta ha hecho de la soberanía de nuestro país.
Ahora, de lo que hay que estar pendientes es de qué habrán de decir los que han sido nombrados como defensores de la soberanía mexicana, y del proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Por lo pronto, su servilleta, mis destanteados lectores, lamenta que mis paisanos y yo hayamos quedado en un fuego cruzado, donde no se sabe de cuál lado provienen los proyectiles revestidos de mentiras.
Secreto a voces: Dicen que los mexicanos no merecen la proclividad a tenerlos engañados.