Opinión

CON PRECAUCIÓN: El Día de la Libertad de Expresión a nivel nacional

Por Sergio Mejía Cano

Lunes 8 de Junio de 2026

El 07 de junio se instituyó en nuestro país como el día de la libertad de expresión, por iniciativa del entonces presidente, Miguel Alemán Valdés (1946-1952), apoyado a su vez por un grupo de editores periodísticos, con el fin de reconocer la importancia de contar con una verdadera prensa independiente teniendo como base los artículos constitucionales 6 y 7.

Desde luego que, la libertad de expresión no está supeditada nada más los medios periodísticos y de información, sino para todos los ciudadanos; sin embargo, este día se estableció como un medio para premiar a los periodistas más destacados o que hubiesen tenido una gran penetración en la opinión pública de acuerdo a sus reportajes o noticias emitidas durante el desempeño de sus labores hasta antes de llegar esta fecha. Pero no nada más se premiaban o premian los trabajos realizados, sino que también se contempló a los periodistas eméritos como un reconocimiento a su carrera periodística durante años y, que, por su edad, dejaron de ejercer o disminuyeron su práctica activa.

Este día era esperado con gran ansia por la mayoría de los periodistas de ambos sexos debido a que se les llegaron a ofrecer opíparas comilonas; banquetes en donde se llegaban a rifar regalos con artículos referentes a la profesión periodística que, obviamente no alcanzaban para todos los festejados; sin embargo, para la mayoría de los asistentes, así no obtuvieran algún premio mediante esas rifas, tomaban la invitación al festejo como un premio y reconocimiento a su desempeño periodístico.

En el estado de Nayarit, el Premio Estatal de Periodismo, estaba a cargo del Poder Ejecutivo Estatal, sin embargo, el cambio oficial de sede fue trasladada al Poder Legislativo Estatal a partir de una reforma publicada en el Diario Oficial del Estado de Nayarit el 27 de mayo de 2013, por lo que, si bien anteriormente en la mayoría de las veces los premios los entregaba el mismo gobernador de la entidad, con esta reforma son los diputados y diputadas en funciones quienes entregan los premios correspondientes en una sesión solemne en el recinto legislativo.

Aunque hubo un tiempo en que, precisamente a esta reforma, la fecha de entrega de premios al gremio periodístico pasó a celebrarse el 03 de mayo debido a que este día se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa; sin embargo, como el 07 de junio siguió siendo reconocido como El Día de la Libertad de Expresión a nivel nacional y, debido a algunos señalamientos de algunos periodistas para que este día no pasara a segundo plano por el 03 de mayo, se hicieron otras reformas para que, por lo menos a nivel estatal se siguiera celebrando el día 07 de junio como el día del periodista; aunque ya sin aquellas grandes comilonas ni convivios como antaño, pero algo es algo en cuanto a que se siga premiando al gremio periodístico, así sea en menor proporción de todo tipo, en el entendido de que los periodistas que no fueron premiados o los que no participaron en el sorteo de premiación, ya ni una comida se merezcan, por lo menos.

Desde el día en que, Miguel Alemán Valdés estableció el 07 de junio como el Día de la Libertad de Expresión (que se considera también como el día del periodista) hasta la fecha, se han documentado varios señalamientos respecto a si en realidad hay una verdadera libertad de expresión no nada más en los medios de información, sino entre los ciudadanos, pues durante todos estos años han surgido eventos algunos de ellos de fatales consecuencias de los que la opinión pública no fue informada fehacientemente al darse a conocer noticias sobre determinados acontecimientos ya fueran maquilladas, tergiversadas o simplemente omitidas.

He ahí los casos de las huelgas de médicos y enfermeras y la de los ferrocarrileros a finales de los años 50, los terribles sucesos del 02 de octubre de 1968, el del jueves 10 de junio de 1971; las matanzas de Acteal, Aguas Blancas, Nochixtlán, Tlataya, Ayotzinapa y un largo etcétera de sucesos, viles, crueles, fatales que, ahora gracias al internet y, por ende, a las redes sociales se han empezado a develar; tal y como ha estado sucediendo con la llamada guerra sucia acontecida entre los años 60 y mediados de los 90 en donde se dice desaparecieron infinidad de campesinos en el estado de Guerrero, así como jóvenes que querían un México más justo formando grupos guerrilleros.

Así que, esto de la libertad de expresión siempre tendrá sus puntos de duda mientras haya noticias que incomoden a alguien con poder.

Sea pues. Vale.