Cuando en mi anterior entrega mencioné que el gobierno de Tecuala había sido uno de se los más señalados ante los funcionarios de la Auditoria Superior del Estado de Nayarit, sin entrar en los detalles que expuso el diputado local Ricardo Parra Tiznado, me dejó sin duda con la sensación de quedarme corto, y por ello, ahora me siento con la obligación de decir que el legislador de la fracción parlamentaria de Morena tiene razón al estar indignado por lo mal que gobernó Gabino Jiménez en la anterior administración municipal, y por lo mal que lo está haciendo hoy la esposa de ese mismo ex alcalde.
Son 51 millones de pesos los que no se han podido justificar en su gasto, por parte de las 2 administraciones, y continúan los despilfarros a cargo de la pareja que se siente como que si son emanados de la realeza.
Sus abusos abarcan a los trabajadores del municipio porque no reciben sus pagos de acuerdo a lo devengado, y su cinismo los lleva a tratar con privilegios a los que son sus cercanos, aún así no tengan ninguna productividad.
Se trata pues de todo un caso que no puede dejar de lado la ASEN, pues a considerar de entrada tiene que tanto el acusador como los acusados son del mismo partido, y esto definitivamente obra a favor del diputado porque se nota que actúa con honestidad y con ganas de no darle preferencia a algo que entorpezca la justicia.
BUENA REPRESENTACIÓN
No siempre se da que una diputada o un diputado porten con dignidad el calificativo de representante popular, pues son más los que luego de llegar al cargo se olvidan no sólo de las demandas de los nayaritas, sino que hasta desdeñan todo lo que tiene que ver con el gremio o el sector del que provienen.
Este no es el caso de la diputada Jessica Torres Fregoso, quien desde que llegó y hasta ahora no ha cejado en su lucha por los derechos de las personas con alguna discapacidad.
Mas de una iniciativa ha presentado con este propósito, y cuando hace las exposiciones de motivos, pone el dedo en la llaga de tal forma que hasta a algunos hace sangrar.
Este jueves, por ejemplo, luego se reclamar más atención a las personas que ella representa, refirió que lo que se necesitan son oportunidades para ellas, porque no a todas les gusta vivir únicamente de los apoyos sociales.
Y para que el reclamo no quedara a medias, cerró expresando que la inclusión es también una forma de progreso.
SECRETO A VOCES: Dicen que se llegó la hora de no tener cerradas las puertas para quienes las necesitan abiertas, y de cerrarles el cajón a los que quieren saquearlo para favorecer a unos cuantos.