Los concesionarios del transporte público de Tepic están jugando a las vencidas con el Gobierno del Estado, para ver si pueden ganarle y salirse con la suya de incrementar el costo de los pasajes en sus camiones y combis.
Cuando la primera vez hablaron del tema se calmaron porque la titular de la Secretaría de Movilidad, Sistiel Buhaya Aves, dijo que no se les autorizaría ningún aumento.
Pero luego, cuando el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero declaró que el tema sería sometido a revisión, agarraron un segundo aire y ahora ya hasta lanzan advertencias.
En boca del dirigente de TRANSPORANY, Francisco Avilés, ya mandaron decir al gobierno y a los usuarios que si no hay aumento reducirán el número de unidades en circulación, y recortarán los horarios de servicio.
Ante ello, se llegó el momento de tomar decisiones que, en opinión de su servilleta, tienen que estar encaminadas a no perjudicar a nadie. Ojalá y así sea, porque si hablamos de economía, el horno no está para bollos.
Lo que sí se puede anticipar es que habrá uno que otro político que tratará de sacar raja, erigiéndose como defensor de los habitantes de este municipio.
De seguro que los que se anotaran son aquellos que ya andan en campaña, sobre todo los que anhelan quedar en el 2027 en el lugar que ahora ocupa Geraldine.
Nombres no hay muchos, pero las ganas que traen si lo son, y sin duda buscarán aprovecharlas al máximo.
SECRETO A VOCES: Dicen que si las autoridades aflojan de todos modos hay el riesgo de seguir con unidades chatarra en nuestra hermosa ciudad.