Opinión

CON PRECAUCIÓN: PROBLEMAS CON EL ABASTECIMIENTO DE AGUA POTABLE EN EL MERCADO DE ABASTOS

Sergio Mejía Cano

Lunes 9 de Marzo de 2026

Aproximadamente a mediados del año 2005 dejó de caer agua de las tuberías en el mercado de abastos de la colonia Santa Teresita, al poniente de la ciudad de Tepic, Nayarit. Hasta esa fecha el agua caía bien y normal saliendo de las llaves sin ningún problema; sin embargo, después que dejó de caer los bodegueros se vieron en la necesidad de solicitar pipas para llenar sus aljibes instalados dentro de sus propias bodegas.

Como pasaba el tiempo y seguía sin caer el agua como cotidianamente sucedía de inmediato comenzaron las especulaciones no nada más entre los bodegueros, sino también entre los trabajadores debido a que, si no llegaban las pipas los baños de las bodegas permanecían sucios precisamente por la falta de agua. Algunos de los bodegueros se hacían la pregunta de qué podría estar pasando, porque a pesar de no haber agua en las tuberías de la mayoría de las bodegas aun así llegaba el recibo del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) con el cobro oficial de la tarifa o cuota comercial sin falta cada mes.

Ante esta falta de agua en dicho mercado se hicieron los reclamos correspondientes para que se revisara la tubería por una posible fuga ya fuera por la rotura de alguna o algunas tuberías que abastecían la red del mercado o alguna otra posible falla en el entendido de que, en caso de haber tuberías rotas la probable fuga podría ocasionar algún socavón que, en algún momento, pudiera ablandar el piso y, como entraban muchos camiones de carga muy pesados algunos de ellos a descargar mercancías, tal vez podría hundirse en algún posible socavón generado por fugas de agua que pudiera estar minando el subsuelo.

Poco tiempo después se llegó a comentar tanto entre algunos bodegueros como clientes, así como trabajadores del mercado que ya había aparecido el peine del porqué la falta de agua en el mercado de abastos, ya que se dio a conocer la noticia de que este mercado sería cambiado de ubicación sacándolo a las afueras de la ciudad o hacer una extensión del Nayar Abastos por la avenida tecnológico, precisamente cercano a la entrada a la Ciudad Industrial.

Este rumor de que sería cambiado el mercado de abastos creció bastante en ese momento; sin embargo, al parecer todo se calmó después de que algunos bodegueros en pláticas con el gobierno del estado de Nayarit habían dicho que estaban dispuestos al cambio siempre y cuando se les cubrieran los gastos que se habían hecho en instalaciones de cuartos fríos y demás adecuaciones dentro de las mismas bodegas; según se comentó en ese tiempo que, en cuanto más o menos se supo del alto costo que significaría pagar lo que pedían los bodegueros, el cambio del mercado se dejó para otro momento, así que por lo pronto todo quedaba como si nada hubiera pasado.

Así que pasado este susto el mercado de abastos de la colonia Santa Teresita, barrio conocido también antiguamente como El Naranjal se comenzó a extender en las calles aledañas como por ejemplo, por la calle Construcción en donde muchas de las fincas que eran casas habitación entre la calle Pedraza y la avenida Victoria se habilitaron como bodegas y más se agrandó el comercio en esta zona después de que, después de un arreglo de los ejidatarios con algunos bodegueros se le compró al ejido una cancha de futbol que estaba entre las calles Ejido, Rayón, Construcción y la avenida Victoria, pues una vez que se destruyó esa cancha se construyeron locales comerciales formando otro pequeño mercado de abastos.

Y he aquí lo que llama la atención, pues el mercado sigue sin que le caiga agua en las tuberías porque hasta el día de hoy la mayoría de los bodegueros siguen pidiendo pipas de agua para tener el vital líquido en sus locales y, es precisamente este nuevo mercadito que se hizo en donde estaba aquella cancha de futbol que, de acuerdo a un video que circula en las redes sociales, el señor Miguel Fonseca, líder de los locatarios de este mercado dice tener problemas para que el municipio les dé el contrato para el suministro de agua potable en estas nuevas instalaciones, ya que pasa el tiempo y el municipio de Tepic les está dando muchas largas para arreglar este asunto.

Según el señor Fonseca primeramente, se les dijo que no había medidores y que por eso la tardanza en llevar a cabo el contrato del agua; pero ahora afirma Fonseca que se les está pidiendo una cantidad de tres millones 200 mil pesos para hacer el contrato del agua, por lo que considera este señor que no es normal este cobro.

Sea pues. Vale.