Opinión

CON PRECAUCIÓN: UNA DEMOCRACIA TERGIVERSADA EN MÉXICO

Sergio Mejía Cano

Miércoles 4 de Marzo de 2026

Últimamente, la presidenta de nuestro país, Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), ha dicho constantemente estar tranquila se apruebe o no la Reforma Electoral que ya envió al Congreso de la Unión, en el entendido de que ella está cumpliendo con una promesa de campaña y que ya corresponde a ambas Cámaras del Poder Legislativo si la aprueban o no, lo que dará a entender al electorado quiénes son en realidad los que no están de acuerdo con los avances democráticos México.

El principal tema siguen siendo los cargos plurinominales, pues la oposición y detractores de la actual administración federal y de la pasada, desde que se dijo que se eliminarían estos cargos de representación proporcional sería un ataque a la democracia, lo cual no es así, ya que, si bien estos cargos en sus inicios tuvieron razón de ser para darle voz y voto a las agrupaciones ciudadanas que no podían obtener su registro como partidos políticos por estar satanizado su pensamiento ideológico, como el Partido Comunista Mexicano y otros grupos identificados con el socialismo.

Está documentado que, en el sexenio de José López Portillo (1976-1982), su entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles fue el que abrió la puerta para que estas voces minoritarias llegaran a la Cámara de Diputados al obtener determinada cantidad de votos ya una vez registrados como partidos; sin embargo, como todo o casi todo lo que toca o crea el mismo ser humano lo descompone, con el paso del tiempo la idea de Reyes Heroles se fue tergiversando hasta convertirse esos cargos plurinominales como premios o pago de favores a determinados supuestos políticos de ambos sexos o políticos en desgracia por los que nadie otorgaría su voto para un cargo de elección popular.

La misma presidenta de México, así como la mayoría de la población mexicana se ha mostrado estar en contra de que sigan los cargos plurinominales debido a que en sí, quienes los han ocupado desde Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) a la fecha no han sido representantes populares, sino más bien representantes de los que los pusieron ahí, pues las cúpulas partidistas convirtieron la representación proporcional en una agencia de empleos y, para colocar ahí, por lo regular, a quienes llevarían la voz cantante y las órdenes a cumplir en las bancadas de todos los partidos en el Congreso de la Unión de parte de la mano que mece la cuna. Y, además, se está en contra de estos cargos plurinominales precisamente porque tal y como se han aprovechado en estos últimos sexenios no tienen nada que ver con la democracia, con lo que significa esta palabra en sí.

La misma CSP ha recordado la frase atribuida al presidente norteamericano de mediados del siglo XIX, Abraham Lincoln: del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; y esto porque si bien todas las personas nacidas en México conforman el pueblo mexicano, claramente se ve que hay de pueblo a pueblo, ya que por lo regular, se entiende más como pueblo a obreros, campesinos, pescadores y pertenecientes a los estratos sociales de medio, poco y escaso poder económico; a las clases más menesterosas del país. Y, si bien, en sí las clases oligarcas y burguesas del país también conforman a la población mexicana, es obvio que se sienten como una casta aparte del resto de la población de a pie.

Aunque también algunos de la clase política que cambió radicalmente su estatus económico se han llegado a sentir como los iluminados que, ya una vez con sistema de vida económica muy diferente a la de sus ancestros de ellos mismos antes de ingresar a la política, ya que está comprobado que muchos políticos antes de serlo llegan a la política, como se dice coloquialmente, con una mano adelante y otra atrás, morando en casa de renta o de interés social, sin vehículo o con uno de modelo muy atrasado y debiéndolo aún y hasta con un solo traje.

Quienes han ocupado las plurinominales en los últimos años no son de ese pueblo de a pie en sí ni han sido electos por el pueblo y, prácticamente no trabajan para el pueblo, sino para sus propios fines e intereses, así como de quien o quienes los titiritean. Por lo que queda claro que hoy en día los cargos de representación proporcional no tienen nada que ver con los principios democráticos tal y como se define la palabra democracia: demos -pueblo y Kratos-poder; poder o dominio del pueblo. Soberanía popular, tal y como lo establece el artículo 39 constitucional: el poder dimana del pueblo y se establece para beneficio de este. Así de fácil.

Sea pues. Vale.