Su uso y operación fomentan la ludopatía, generan pérdidas económicas y pueden estar vinculadas a otras actividades ilícitas que afectan a las familias.
Evita participar o permitir su uso.
No normalices el juego ilegal, especialmente entre niñas, niños y adolescentes.
Proteger la economía familiar y el bienestar emocional también es prevención.
La ciudadanía puede denunciar de manera anónima al 089 la presencia de estas máquinas.
La prevención es responsabilidad de todas y todos.
Decir no al juego ilegal es proteger a la familia.